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Coordenadas y otros ambages
Pablo
Cardoso, artista cuencano quien ha sido escogido recientemente para
representar a nuestro país en la XXVI Bienal de Sao Paulo,
presentará el próximo miércoles 14 de enero
en la galería dpm arte contemporáneo su exposición
"Coordenadas y otros ambages", la cual reúne dos
de los proyectos que han ocupado la atención del artista
en los años recientes: "18.VI.02" y "Coordenadas".
Sobre
ellos el crítico Rodolfo Kronfle afirma que "constituyen
un gesto obsesivo, cuya minuciosa laboriosidad linda el morbo por
la pintura, a fin de cuentas hoy por hoy un acto titánico.
Digo esto porque evidencia un proceso opuesto de lo que suponemos
normal, y nos enrostra con ello cualidades que algunos consideran
al borde de la extinción en el arte contemporáneo."
"18.VI.02"
corresponde a lo que el artista define como "sus caminatas".
Kronfle apunta que "tiene como punto de partida 159 fotografías
secuenciales que trazan la ruta de una caminata cualquiera de su
vida. El registro se produce sin pretensiones, reconociendo el arte
en la experiencia de lo cotidiano y proponiendo este recorrido como
una metáfora existencial. No se busca el encuadre ni la luz
perfecta, se aspira al tono sordo tildado por el 'descuido' del
desenfoque de las tomas, negando así la grandilocuencia de
la imagen para acentuar la intemporalidad que persigue.
Con
estos documentos comienza un diligente trabajo de transcripción
al lenguaje de la pintura, que raya la literalidad para enfatizar
el comentario que nos hable de la relación entre la superficie
pintada y la realidad. Imaginamos como espectadores algo de dolor
al traducir una fotografía borrosa a la pintura, pero para
Cardoso es puro placer: 'En el fondo, cada cuadro simboliza la devolución
de la imagen al reino de lo carnal.'
Resume
esta lenta digestión como 'pintar el tiempo' y reconoce el
proceso como un 'ir a contrapelo: desde la inmediatez y frialdad
de la captura fotográfica hacia esa otra temporalidad y corporalidad,
la de la huella del pincel.' "
En
octubre del 2002 Cardoso presentó otra de sus "caminatas"
("29.IV.02") en Madrid, dentro de la exposición
"Entre líneas". Virginia Pérez Ratton y
Santiago Olmo, curadores de la muestra expresaron que "por
su pertenencia a un lugar como Cuenca, en la sierra de Ecuador,
este artista parte de la tradición pictórica ecuatoriana,
la revitaliza y la transforma. En lugar de negarla, más bien
toma distancia de su función meramente representativa para
adentrarse en formatos muy pequeños y pone de relieve sus
funciones de evocación poética y de ejercicio de memoria,
trivial y cotidiana. (…) La obra de Cardoso se implanta en
una experiencia del cotidiano continuo y recurrente, como una forma
de capturar el tiempo que transcurre, siempre igual pero siempre
otro"
En
cuanto a "Coordenadas", su proyecto más reciente,
el artista afirma que "parodia en torno a la razón cartesiana
al decir: una mirada es un punto en el mapa, o el mirar tiene coordenadas
frías y precisas que por sí solas nada dicen de lo
mirado en un instante, por cualquiera."
Esta
es una serie de pinturas en las que vemos horizontes marinos vastos
y difusos, representados con su ya habitual calidad fotográfica
que resalta los efectos ópticos del desenfoque. Estos efectos
le permiten llevar la imagen al borde de la abstracción,
confiriendo a cada escena una atmósfera inquietante, introspectiva
y anónima.
¿Se
trata de lugares reales o ficticios? La respuesta parece darnos
el título de cada obra: cifras que corresponden a unas coordenadas
geográficas; información precisa que aparentemente
nos permitiría encontrar en un mapa el punto exacto de donde
se captó esa imagen, sin embargo, a decir de Cardoso "las
coordenadas no hacen más que ahondar el anonimato de la imagen".
Mientras tanto, para Kronfle "estas cápsulas sensoriales
apelan a lo más básico, a la experiencia basal de
ver y su cuestionamiento fundamental de percepción: realidad
o mentira. Plantean también una postura incierta entre un
arte conceptual y uno perceptivo, entre el arte como método
analítico y el arte como manifestación física
del instinto. Las obras prefieren no querer dirimir este dilema,
y afirman su ambigüedad.
Se
puede pensar que estas pinturas habitan un espacio incierto por
la duda de su origen, que inquietan al espectador planteando la
interrogante de su verdadera naturaleza. Es justamente en este territorio
liminar que se solazan y encuentran su propósito."
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