No. Yo al final de todos mis tiempos

El 9 de Octubre dpm arte contemporáneo presenta la exposición No. Yo al final de todos mis tiempos del artista Marco Alvarado. Ganador del segundo premio en la Bienal de Cuenca del año 1999 en arte digital, el artista utilizará para la muestra diferentes técnicas: multimedia, pintura e instalación, elaborando con ellas una reflexión sobre su experiencia individual en relación con la época.

La muestra habla del tiempo como intermediario entre lo vigente y la memoria, y de los arcanos o imágenes que tenemos confinados en el inconsciente. Como en otras exposiciones, la lectura es un juego entre palabras e imágenes. Utilizando los mismos modelos que una vez fueron niños, evocando a los amigos, toma al pasado como un símbolo frágil frente a la velocidad de la información.

Construye con estos elementos conclusiones a través de las cuales se "juzga" con duros términos, convocando al fin de los tiempos y al "fin de su mundo" con la elaboración de una página web, www.yonadador.com, desde la cual nos invita a ingresar el nombre de nuestros enemigos en una "red de pecados declarados" como en un juicio final.

En el vídeo que se mostrará en una de las salas de la galería, un hombre marca sus tiempos en el agua, el elemento simbólico de la vida y de los sueños tan imprescindible como la madre, invitándonos a entrar en una atmósfera ya conocida, señalando la profunda división entre el sentimiento y la mente.

Las imágenes que acompañan a la muestra combinan pintura y fotografía intervenida, En "Hombre Luna", por ejemplo, un símbolo estrictamente femenino, señala a un hombre "no madre" y el duro condicionamiento cultural y biológico de no "poseer" a los hijos. En la imagen (fotografía digital) un niño, una nueva generación, pregunta a su padre-luna sobre sus sentimientos, convocando con ello en el observador a elaborar sus propias reflexiones.

La información y la tecnología, cuestionadas herramientas contemporáneas, han sido utilizadas por Marco Alvarado junto a la pintura, en un esfuerzo por no mantener un enfoque lineal de su trabajo, en la exposición No. Yo al final de todos mis tiempos, esta característica afianza un lenguaje propio y honesto donde el verdadero valor es la búsqueda. *


*Matilde Ampuero


Filos y Palabras


"Filos y Palabras" es el nombre de la muestra que el artista Saidel Brito presenta en la galería dpm arte contemporáneo. En ella la pintura, el dibujo, la caricatura y el video enlazan sus lenguajes de manera cómplice para sugerir una reflexión acerca de la relatividad de tópicos como claridad e inmediatez de ciertos repertorios visuales, cercanía o lejanía de sus mensajes, potencialidad expresiva de códigos distanciados de sus contextos originarios y otros asuntos donde el signo, las ruinas y la historia como acervo de contenidos que pueden reactivarse de modos imprevistos, asumen los roles protagónicos.

Brito se apropia de lenguajes artísticos del pasado y cita algunos de sus usos más relevantes reuniendo en una misma estrategia dos patrimonio simbólicos de incuestionable valor para sus tiempos y contextos de procedencia. Galo Galecio (Ecuador) y Rafael Blanco (Cuba), ambos con tácitos vínculos epocales, ideológicos, y de postura ante la sociedad y el arte; los dos agudos y sumamente críticos con sus contingencias políticas; dos artistas de afiladas herramientas expresivas capaces de estremecer aún por la conjunción entre el mensaje certero y de acendrado compromiso y el despliegue impecable de sus recursos plásticos.

No hay gratuidades en esta selección. El artista retoma fragmentos de la obra más militante y directa de estos ilustres modernos; aquellos comentarios mordaces del acontecer político ejercidos desde el Semanario Humorístico Co- co-ri-có en el caso de Galecio, de Blanco elige fragmentos de viñetas extraídas de la columna semanal de glosa gráfica que mantenía el artista cubano en la prensa de los años veinte.

Estos repertorios, relativamente distantes, pertenecen a tradiciones expresivas aún no desgastadas por el efecto banalizador del consumo cultural. Ambos tuvieron y conservan el fulgor de la vanguardia a contrapelo del tiempo. Este es el meollo que traen a colación las caricaturas de Galecio increíblemente actuales que, insertas en el discurso de Brito, se lanzan a la discusión de su raigambre temporal y estética. Las de Blanco arman un nuevo dibujo que tiene como cualidad inefable el hecho de que sus contornos, percibidos a distancia como resultados de un trazo suelto y natural, están, en realidad, esmeradamente construidos con letras aplicadas con sello de caucho entintado, formando palabras.

Los motivos, las palabras, los estilos y los autores se mezclan en esta propuesta, lo mismo que los tiempos y las soluciones estéticas. Todos se apuntan a esos retornos pertinentes e impredecibles, a lo que puede irradiar nuevos sentidos, a los filos eventuales de viejas palabras y de expresiones rebuscadas. Llaman a la confrontación con la experiencia y al reencuentro inteligente con un pasado que reclama aligerarse del peso muerto del monumento, para recolocarse como referencia hábil para el presente. *


*Lupe Álvarez.