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En el 2001 la galería dpm arte contemporáneo,
exponiendo una muestra de fotógrafos locales, concretó
una iniciativa que aspira repetir anualmente, para apoyar y dar
a conocer a los artistas que trabajan en uno de los medios más
relegados en el país y sin embargo uno de los más
prometedores. En esta ocasión reunimos la obra de María
Teresa Ponce, Andrés Holst y Oscar Villegas quien expuso
el año pasado en las mismas salas.
María
Teresa Ponce concibió los espacios del antiguo Hospital Eugenio
Espejo de Quito como el lugar ideal para el despliegue de su proyecto
sobre la drogadicción en el penal García Moreno, pero
al verse impedida de utilizar dicho edificio, Ponce recurre, por
la característica "site specific" de la obra, a
construir una ilusión; de esta forma puede documentar una
instalación que nunca existió.
Surge
una crisis entonces en las tradicionales categorizaciones de fotografía
"directa" versus "manipulada", sin embargo,
en su trabajo la moderada utilización del editor digital
para la composición final de las imágenes, nos distrae
del hecho de su manipulación.
Por
su parte, Andrés Holst nos brinda por primera vez una variante
de su trabajo en gran formato. Esto ayuda a penetrar en su obra,
a alcanzar una nueva cota de comprensión de sus intenciones.
Las exposiciones múltiples son una característica
formal de su obra, que se traducen en un intento por revelar una
verdad oculta en la imagen y liberarla.
Las
imágenes por lo general aparejan detalles humanos o animales
-del rostro principalmente- con especies del mundo vegetal o mineral
produciendo fusiones bizarras o imaginería surrealista.
La
obra de Holst presenta además un acercamiento al acto fotográfico
desprovisto de artificios que no corresponden a los estrictamente
mecánicos y físicos que el medio tradicionalmente
otorgaba.
Mientras
que de Oscar Villegas en esta ocasión reuniremos 13 de las
20 imágenes que conforman la serie Re-visionando a Manet,
que basa sus reflexiones en famosas pinturas del citado artista,
que se especula tiene un componente reaccionario hacia la fotografía
inventada apenas 25 años antes de su época.
Manet
aborda el reto de la nueva "representación objetiva
de la realidad" justamente enfatizando que la pintura no es
más que pigmentos sobre una tela, y no ventanas para mirar
a través. Villegas utiliza ahora aquellas composiciones como
plataforma histórica para explorar nuevas significaciones
en la contemporaneidad, abriendo un nuevo apéndice en esta
relación pintura- fotografía.
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Rodolfo Kronfle Chambers
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