"El ingenio creativo de Luis Felipe Noé
, enraizado en una vida atenta a las preocupaciones sociales, no podía sino vehiculizarse por medio de enfoques proclives a un tratamiento pictórico diverso, ya que, esencialmente, el punto de partida - la asunción del caos - permanece intacto." ¹

"Su obra demuestra que asumir el caos no es disolverlo sino acrecentarlo, pero que solamente acrecentándolo puede ser asumido. Porque se trata de un proceso cultural de rechazo de una orden y búsqueda de otro, y es por lo tanto continuo, sinuoso y abierto, donde alternan el azar y la necesidad, la duda y la certeza, el ansia y el prejuicio.

Noé preconiza, en el fondo, una suerte de ascesis histórica y antropológica, un desasirnos de las leyendas y falacias con que disimulamos nuestras riquezas, nuestras caídas, nuestras imposibilidades, nuestras carencias, para medirnos y valorarnos tal cual somos y no como fingimos (hasta creerlo absolutamente) ser. Para eso, no hay otro camino que el de indagarnos y conocernos, y Noé empieza consigo mismo esa ardua inquisición socrática. Dice un antiguo proverbio árabe: "Nadie puede salir fuera de su sombra". El arte de Noé cabe por entero en esa incertidumbre, que él desea ver generalizada.

El sentir y el pensar, que mucha filosofía ha considerado operaciones diferenciadas y aún antagónicas, son en Noé indisociables, constituyen esa inteligencia sentiente definida como la manera en que aprehendemos la realidad." ²

1 Guillermo Whitelow (Fragmento del texto del catálogo: Noé / Fondo Nacional de las Artes. 2000)
2 Jorge Glusberg (Fragmento del texto del catálogo: Luis Felipe Noé Pinturas 60 - 95. 1995)