Oscar Santillan: Un fantasma que recorre el mundo


29 Julio – 31 Agosto 2009

Mostrar una individual de Oscar Santillán tiene gran significado para dpm; su incorporación al espacio se da en un momento de inflexión de su obra como fruto de un cambio en su pensamiento frente al arte, que se complementó con un cambio de residencia. En el 2008 Oscar migró a los Estados Unidos como estudiante becado para un “Master en Escultura” en Indiana University, a partir de esa experiencia logró una nueva beca que empezará el próximo septiembre en el “Master en Escultura y Medios Extendidos” de Virginia Commonwealth University, considerado el programa más prestigioso de Estados Unidos para esta especialización.

Sus vacaciones de verano son aprovechadas para exhibir un conjunto de obras que enmarcan el giro de su obra, al momento en que dpm celebra su 20 aniversario. Estamos seguros que esta exposición de Santillán titulada “Un fantasma que recorre el mundo” generará diferentes miradas a partir de la actitud contemporánea propia de una generación de relevo en el campo artístico.

Respecto a su muestra el crítico Rodolfo Kronfle comenta:

“…El tono general que transmiten sus nuevas obras es el de una incertidumbre que palpita en el interior de sus aparentemente inocentes fachadas, y que nos impulsa a percibir la realidad fuera de la lógica, a generar nuestras propias lecturas desde miradas oblicuas hacia la experiencia sensible, tal cual lo ha hecho aparentemente el autor para crearlas. Ese silencio que contiene su lado oculto es lo que previene cualquier didactismo o ilustración evidente. Es un hermetismo productivo porque es a su vez cautivante; a pesar de que el artista tiene estructurada una suerte de mecánica para cuajar sus ideas -unas premisas creativas si se quiere – el modelado particular de cada una, en cuanto a lo visual -según el artista- se sitúa en procesos más de orden “intuitivo” que de frío cálculo. Tal vez él se refiera a la búsqueda de una fluidez de significados radicados en el orden de lo espontáneo, generando una opacidad disuelta en el aura ensoñadora de ciertas piezas, persiguiendo integrar en cunnilingus mental la obra y la conciencia del espectador, quien aportará sus propias intuiciones en el resultante climax simbólico.”

-Extracto del ensayo Santillán borra y va de nuevo (o de Alfaro al semen multicolor en un solo machetazo) de Rodolfo Kronfle Chambers

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